29/5/20

Un peón perverso

Cuando un peón negro bastante malvado avanzaba agresivamente por el tablero, fue amenazado por un caballo blanco y al encontrarse encerrado, le suplicó que no lo comiera. El caballo que en ese momento estaba empeñado en amenazar a la dama, lo perdonó y realizó otra jugada sin hacerle daño.
Algún tiempo después, el caballo por una falsa maniobra quedó amenazado por dos peones negros y cuando uno de ellos ya estaba por comerlo, sintió la voz de su compañero que le decía:
— Ese caballo me salvó la vida.
Al oír esto, el peón negro frenó en su intento apiadándose del caballo, y entonces el perverso peón aprovechó para comerlo sin remordimiento alguno.
 

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