19/8/19

Todo comenzó con una partida de ajedrez

Los cuadros blancos los días, los cuadros negros las noches,
y ante el tablero de la vida, el caprichoso destino mueve las piezas.

Cuando el joven aficionado entró esa noche al club de ajedrez, no había prácticamente nadie y ella estaba sentada sola, esperando en una de las mesas de juego. Quizás no importe lo mucho que lo maravilló cuando la vio, sino las diversas asociaciones de ideas que lo atosigaron desde ese mismo momento. La mirada de ella era una señal positiva inivitándolo a jugar y cuando él le sonr, ella extendió su brazo ofreciéndole la silla, lo que le permitió luego de sentarse, disfrutar del placer visual de estar frente a ella.
Se quedó esperando que ella diga algo antes que él y mientras se miraban en silencio, se sintió juzgado favorablemente, y entonces ella, luego de sonreirle con simpatía, inició la partida con blancas. Allí tuvo el presentimiento de que íban a hacer el amor, y mientras efectuaba los movimientos, pensaba que antes debían conversar, seducirce, besarse y desease hasta el hartazgo.
Después de varias jugadas decid finalmente iniciar el diálogo y comenzaron a hablar mientras jugaban sobre sus aficciones por el ajedrez y la coincidencia de sus gustos. En un momento dado de la partida él notó que el corazón le latía más de la cuenta y por tal motivo, aunque tenía mejor posición, le propusó tablas, y ella luego de mirarlo sorprendida con sus hermosos ojos verdes, las aceptó con una sonrisa.
Entonces la invitó a caminar y cuando salieron del club a la calle, espontáneamente se tomaron del brazo. A partir de allí hubo lunas, abrazos, besos, veredas de baldosas flojas y perfume de hierbas en una esquina oscura. Luego el departamento y las empanadas de carne regadas con un vino especial que ella guardaba, y finalmente el café caliente acompañado con copitas de licor. Esa noche concluyó en el dormitorio, donde consumaron el amor sobre una cama de sábanas revueltas.
Ellos siempre recordarán con íntima satisfacción esa noche que comenzó su romance luego de aquella partida de ajedrez, pero lo más importante que pasó para ambos luego del descenlace amoroso, fue que al despertarse muy felices al otro día, decidieron que a partir de allí, seguirían jugando juntos contra el caprichoso destino, en el tablero de ajedrez de sus vidas.   


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