Lamentablemente
y por más que nosotros nos quejemos, el avance de la inteligencia
artificial es irreversible. Poco a poco, ellas se dan cuenta de sus
fallas y se van corrigiendo automáticamente. En ajedrez es el caso
típico. La fuerza bruta no les alcanzaba, dado que las combinaciones
rondan en lo infinito, y vencieron al campeón mundial Kasparov
haciendo trampas ayudados por maestros. Entonces, ¿Qué hicieron
cuando se dieron cuenta? ¡Aprendieron a jugar al ajedrez!. Ahora
ellas son imbatibles y se las usa para analizar si son buenas o malas
las jugadas de los humanos. No sé si con ella nos destruiremos o
evolucionaremos como especie, conquistando otros mundos. ... ¡Pero
quien nos quita lo bailado!... Les cuento que yo fui feliz jugando al
ajedrez por correspondencia, en la época de mi juventud.
