31/8/20

Ansias de ganar

En la partida que estaba disputando esa noche en el club de ajedrez, me encontraba en una posición levemente superior y con algo de iniciativa, cuando mi adversario me propuso tablas y me puso en la disyuntiva de aceptarlas o no. Si las aceptaba no habría perdido la partida como lamentablemente ocurrió después al equivocarme, y de haber especulado con ese medio punto, podría haber mantenido una ubicación más expectante en los primeros puestos del torneo. Pero yo quería ganar, y por ello no me arrepiento para nada de haber tomado la decisión de rechazar esa proposición, porque ganar es lo que más ansío en el juego de ajedrez. Es seguro que si aceptaba las tablas en aquella mejor posición, mi subconsciente me hubiese perseguido luego de tal manera, que no me habría dejado dormir durante toda la noche.



10/8/20

Niño incomprendido

Evidentemente había una fuerza mágica y misteriosa que lo mantenía atrapado allí adentro, luego que a los seis años había aprendido las instrucciones que venían en el estuche de un regalo que le hizo su hermana mayor. Su madre procuraba alentarlo en la extravagante tarea en la que se había embarcado, pero en el fondo no podía evitar sentirse preocupada y eso la llevó a una consulta con un psiquiatra. Sin embargo, la actitud del niño no varió. Ella no lograba comprender por qué su pequeño hijo Bobby, se la pasaba todas las tardes encerrado en su habitación jugando al ajedrez.