El gigante que alguna vez la subestimó, movió su pieza con soberbia. Judit Polgar, impasible, no solo enfrentaba a un hombre sino a siglos de prejuicios. Con un movimiento letal, el rey del campeón mundial del ajedrez cayó. Kasparov huyó del salón, incapaz de sostenerle la mirada a la realidad. Aquel día, Judit rompió el tablero de la historia para que cada mujer que hoy mueve un peón, sepa que el genio de la mente humana no tiene género.
Mención del Jurado XII Concurso de Minicuentos. Homenaje a las mujeres.
Mundo Escritura. España. Abril 2026.

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