4/4/22

El ajedrez

Desde que se conoció el ajedrez,

los jugadores gozaron de su belleza

como una divinidad del cielo.

Mas el hombre no lo inventó,

sino que lo descubrió en el universo

donde están todas las creaciones

como partidas en un gran trebejo.

Y quizás no haya sido en este universo

sino en uno de los múltiples universos.

¡Ajedrez: maravilloso y sublime,

que tan sólo un Dios pudo crearlo!







Publicado en el libro Inquietudes Literarias

Editorial Alsina. Buenos Aires. 2011.

No hay comentarios:

Publicar un comentario