La nave pirata surgió sin ser detectada por el galeón español y como estaba cerca de la popa, le fue imposible escapar. El abordaje fue inmediato, y los garfios de los peones piratas no tardaron en clavarse con saña en los alfiles y caballos que lo defendían. Mientras, parapetados tras unas torres, se escuchaban gritos desgarradores de reyes y damas. Fue allí, cuando su madre se arrodilló frente a la bañadera en la que flotaban juguetes y piezas de ajedrez, provista de esponja y jabón.
Finalista IV Concurso de Microrrelatos de piratas.
Incluido en el libro: Entre piratas anda el micro.
Diversidad Literaria. España. Diciembre 2025.


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