Los sumerjo en un mundo mágico de cuentos y poesías de este juego maravilloso e inmortal.
Preparo mi juego bajo un pino
una mañana de primavera,
mientras bebo unas copas de vino
sobre una mesita de madera.
Y cuando una buena variante hallo
que se sustenta en la teoría,
le doy un fuerte abrazo a su tallo
algo ebrio al llegar el mediodía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario