22/6/23

Un mundo de ensueño

Si por un momento Dios me diera la potestad de poder reinar sobre el tablero del mundo, trataría que la humanidad pueda vivir en paz, en un mundo donde impere la libertad y la justicia, rodeada de bienestar y felicidad.

Un mundo donde no haya discriminación, por color de la piel, sexo, nivel social, nacionalidad, creencias religiosas, o formas de pensar. Un mundo sin guerras ni odios, donde las diferencias siempre se diriman sentados juntos en la mesa del diálogo. Un mundo en el que prive el sentido de la hermandad, y la solidaridad social. Un mundo de trabajo donde se haya erradicado el hambre y la pobreza.

Un mundo donde la ciencia siga evolucionando para vencer a las enfermedades y que en su desarrollo tecnológico no afecte al medio ambiente. Un mundo donde prive el amor y que las únicas ambiciones del alma del hombre sean la educación, la cultura, el arte y el deporte. Un mundo donde todos los seres humanos sean iguales ante la ley, puedan unir sus manos entre sí y cantar por siempre la palabra libertad. 

Si Dios me obsequiara la potestad de poder reinar en el tablero del mundo, cuantas cosas buenas podría hacer para la humanidad. Pero lamentablemente solo soy un rey del juego de ajedrez y como ha terminado la partida porque me han dado jaque mate, ahora me están guardando en la caja, envuelto tristemente en la oscuridad y el silencio.

 





29/5/23

Conquista

Me gustaba, aunque era sin duda el jugador más frío y antipático del club de ajedrez. Entonces, cuando una noche me tocó jugar con él, tracé mi plan de conquista. Como una gran simuladora, le sonreí seductoramente, manteniendo mi mano entre la suya como por descuido, al saludarnos en el inicio del encuentro. Luego lo embriagué con mi perfume, y mientras yo hacía que pensaba, dejé con fingida pasividad, que deambulara su vista entre las curvas de mi escote. Y así, fui dejando que lograra poco a poco una mejor posición para que vaya gozando de la partida. Finalmente decidí colgar una pieza, y cuando haciéndome la sorprendida levanté recelosa la mirada, vi que asomaba en sus ojos un destello de ternura.




26/5/23

Danza de piezas

La intricada posición

es bastante amenazante,

y trato de defenderme

con ideas presurosas.

Veo una danza de piezas

que buscan en el tablero

propinarme el jaque mate,

mientras el tiempo me acosa.




20/5/23

Mágico esplendor

El jardinero se sorprendió cuando el propietario le pidió que emplazara junto al reloj de sol un gran juego de ajedrez rodeados de flores en el jardín de su casa. No comprendía que era un poeta que amaba el ajedrez, y quería que sus partidas se inspiraran en un mágico esplendor poético. Para ello, necesitaba que el juego estuvieran en contacto directo con la belleza de la naturaleza, a fin de poder compartir con ella el placer estético de sus hermosas combinaciones.

















Finalista X Certamen de Microrrelatos. Reloj de sol.

Incluido en el libro: Agonía solar.

Letras como Espada. España. Septiembre 2024.


19/5/23

Inspiración agitada

En mi visión aparecen

como en un caleidoscopio,

hermosas combinaciones

en un girar permanente.

Hasta que por fin las piezas

por un instante se ordenan,

al hallar en el tablero

el jaque mate inminente.





16/5/23

Eliminando las evidencias

Muy compungido, el joven maestro de ajedrez arrojó al mar la planilla de esa partida definitoria que había perdido en la noche anterior. Luego de un breve tiempo de estar parado frente al mar, bajo la tenue luz del sol cayendo en el ocaso, el oleaje se la devolvió sobre la arena de la playa. Mientras las aguas besaban dulcemente a la blanca hoja de papel, observó como se iban disolviendo lentamente los trazos de la tinta. Es que el mar luego de haber conocido su vergonzoso colgado de pieza que realizó en esa partida, trataba de consolarlo eliminando las evidencias.




Abordaje de peones piratas

La nave pirata surgió sin ser detectada por el galeón español y como estaba cerca de la popa, le fue imposible escapar. El abordaje fue inmediato, y los garfios de los peones piratas no tardaron en clavarse con saña en los alfiles y caballos que lo defendían. Mientras, parapetados tras unas torres, se escuchaban gritos desgarradores de reyes y damas. Fue allí, cuando su madre se arrodilló frente a la bañadera en la que flotaban juguetes y piezas de ajedrez, provista de esponja y jabón.
















Finalista IV Concurso de Microrrelatos de piratas.

Incluido en el libro: Entre piratas anda el micro.

Diversidad Literaria. España. Diciembre 2025.


24/2/23

¡Feliz cumpleaños!

El día de su cumpleaños, el maestro de ajedrez tenía que viajar, porque fue invitado para jugar un importante torneo de partidas rápidas que organizaba un país vecino. Por tal motivo, programó su actividad de modo de realizarla en el mismo día, trasladándose en avión. En cierta medida, esa salida le daría una escusa para evitar las típicas reuniones de cumpleaños que a él tanto le disgustaban.

Durante el trayecto al aeropuerto pasó con el taxi por la oficina de un detective privado, al que le había encomendado el seguimiento de su esposa, porque presumía que le era infiel. Allí, el detective le confirmó todas sus sospechas, apoyado en numerosas fotografías probatorias.

Esta revelación le causó una angustia terrible, que lo acompañó durante el viaje en avión. Al llegar, tomó la determinación de cerrar su celular para no tener que contestar ningún mensaje de salutación de amigos o familiares. Durante el día, estuvo muy deprimido y nervioso en todo el desarrollo del torneo, y al no poderse concentrar adecuadamente en las partidas, tuvo un desempeño desastroso.

Al regresar en avión por la noche, con el espíritu destrozado y dispuesto a encarar a su esposa, le llamó la atención al bajar del taxi que lo trasladó del aeropuerto, la oscuridad reinante que rodeaba toda la casa.

Fue al abrir la puerta y encender la luz del living, cuando lo sorprendieron todos los invitados a la fiesta que había organizado su mujer para su cumpleaños, quienes lo saludaron cantando a coro:

ꟷ Que los cumplas feliz…que los cumplas feliz…




12/1/23

Jaque mate al futuro

Al terminar la partida

después de haberla perdido

hay otra nueva que llega.

No crean que será igual

porque en la próxima ronda

mejor deberán jugar.

Tengan siempre una fe ciega

y la ambición de ganar.

¡Den jaque mate al futuro!




13/12/22

Abuela vengativa

¿Abuela, estoy progresando en el ajedrez?—, le preguntó la niña.

Si, pero tienes que mejorar mucho, porque en esta partida eres un desastre —, le contestó la anciana con un tono implacable, mientras le comía la dama con una sonrisa vengativa.

En ese momento apareció la madre de la niña, quien al ver la escena, le recriminó severamente:

¿Qué necesidad tienes de tratar así a la chica?

¿Ah, sí? No sabes la paliza que me propinó esa mosquita muerta en las dos partidas anteriores.












Finalista X Concurso de Microrrelatos. Nuestros mayores.

Incluido en el libro: Se hace otoño.

El Muro del Escritor. España. Noviembre 2024.

2/12/22

Alegres recuerdos

Lleno de nostálgicos pensamientos

un viejo cajón abrí cierto día,

porque quería recordar eventos

que a mi vida le dieron alegría.

Y juntos encontré como un muestreo

medallas y trebejos de ajedrez,

que me llevaron a dar un paseo

por felices tiempos de mi niñez.













Finalista
XI Concurso de Micropoesías
Por una sonrisa un cielo.

Incluido en el libro: Camino sin ti.

Mundo Escritura. España. Febrero 2025.

1/12/22

Adicción a las piezas de ajedrez

Aprendió a jugar al ajedrez cuando entró en la cárcel, y al salir un año después, se había convertido en un adicto al juego. Ya en libertad, sintió la necesidad de armar una pequeña colección propia de piezas de ajedrez. Entonces, fue concurriendo a las jugueterías, clubes y lugares especializados para obtener piezas de diversos diseños y características . De esa manera, fue construyendo poco a poco, una importante colección. Todo iba viento en popa, hasta que lo descubrieron, y el cleptómano tuvo que volver nuevamente a la cárcel. 




29/11/22

Abuelo ausente

Ayer enterraron al abuelo de la familia que en su vida fue un destacado maestro ajedrecista. Su pequeño nieto que lo quería muchísimo, está hoy muy apenado por su ausencia por motivos sentimentales, dado que ya no podrá seguir enseñándole a jugar al ajedrez con el cariño que siempre le brindó. También los padres del niño están hoy muy apenados por su ausencia, pero por motivos materiales, dado que ya no podrán cobrar mensualmente su elevada pensión.




27/11/22

Abuela rejuvenecida

Siempre recuerdo a mi abuela en un día que la acompañé ya en el otoño de su vida a dar su caminata diaria por el parque. A pesar de sus años, ella caminaba con paso firme y en apenas quince minutos completamos dos vueltas en la pista de atletismo. Terminado el recorrido, me atrajo para besarme en la mejilla.

Ahora vuelve a tu casa, que ya te he aburrido bastante.

Le contesté que no, porque ese día mi madre tenía que salir y me pidió que me quedara con ella para acompañarla esa tarde en el parque.

Ahora voy a ir al lugar donde están los tableros de ajedrez, a ver las partidas. ¿Estás seguro de que quieres quedarte conmigo?

Sí abuela, me quedo. A mí me gusta mucho el ajedrez, pero me sorprendes, porque estaba seguro que tú no sabías jugar.

Es que aprendí en estos últimos días —, me contestó muy dubitativa y algo nerviosa.

De manera que fuimos caminando a ese lugar donde estaban las mesas preparadas con tableros y sillas para jugar al ajedrez. Allí nos paramos a ver una partida entre dos hombres maduros que jugaban muy ensimismados.

La partida concluyó rápidamente, y el vencedor, que era un viejo bastante canoso, se incorporó y con una sonrisa saludó a mi abuela. Entonces, ella me miró dudando unos instantes, y luego, me pareció que el otoño de su vida se trasformaba en primavera, cuando ante mi completa sorpresa se acercó muy alegre y divertida a besar al afortunado.












Finalista X Concurso de Cuentos breves. Tiempo de otoño.

Incluido en el libro: Hechizado.

Creatividad Literaria. España. Noviembre 2024.







Dios jugando al ajedrez

Un día la diosa Caissa decidió dar un paseo por la Tierra y visitó un club de ajedrez donde habían organizado un ciclo de conferencias para homenajear al gran José Raúl Capablanca. Allí, el maestro disertante, se disponía a realizar el análisis de una de sus partidas magistrales en un gran tablero electrónico mural. 

La diosa del ajedrez se acomodó en una silla, vio y escuchó atentamente, hasta que al final de la exposición, en el turno destinado a las preguntas del público, levantó su mano para comentar:

--En esa partida Capablanca era Dios jugando al ajedrez.

Después se marchó un tanto enojada, porque sonriendo, el maestro se atrevió a dudar de su aseveración.





26/11/22

Inspiración pictórica ajedrecística

Después de ejecutar mi jugada en la partida que estaba disputando en el club de ajedrez, mientras esperaba la respuesta de mi rival, mi vista se dirigió a un cuadro con la foto de un lienzo surrealista de Salvador Dali, denominado "Máscara de ajedrez" que estaba colgado en la pared. Allí observé a las blancas nubes en el cielo del horizonte montañoso, mientas el agua cristalina del mar se deslizaba junto con las piezas de ajedrez sobre un enorme tablero apoyado sobre el mundo. Evidentemente, la inspiración del pintor buscaba expresar que el destino de nuestras vidas sobre ese gran tablero, al igual que las piezas de ajedrez, estaban enmascaradas por los dados del azar. Y al bajar mi mirada, sonreí al ver que el azar me había ayudado. La movida que había elegido mi rival, entre las tantas que había, era justamente la que me permitía realizar el sacrificio de dama ganador.