Los sumerjo en un mundo mágico de cuentos y poesías de este juego maravilloso e inmortal.
19/9/19
Sacrificio salvador
17/9/19
La súplica del rey
15/9/19
Otoño ajedrecístico
9/9/19
Engreída aspiración
3/9/19
Ajedrecistas agnósticos
Cuando uno de ellos muere, el otro que había quedado muy triste y solitario, estaba después de unos meses analizando una partida en su casa, cuando de pronto siente un dolor terrible en el pecho.
ꟷ Quiero decirte que en el cielo hay otra vida después de la muerte y que es una suerte que sea así. ¡Mañana volveremos a jugar al ajedrez!
2/9/19
El mejor jugador de ajedrez del mundo
Cuando comencé a enseñarle a jugar al ajedrez a mi hija de ocho años, la niña cometía unos errores muy groseros, típicos de todo principiante. Por tal motivo, yo me equivocaba expresamente, como forma de continuar con el juego, con el propósito de inculcarle en forma didáctica las vicisitudes y características del juego.
Por suerte, cuando en el final de la partida la pequeña daba vueltas y vueltas dando jaques con dama y rey a mi solitario rey, encontró sorpresivamente la forma de propinarme el ansiado jaque mate definitorio. Al terminar el juego, la nena quedó muy emocionada con el triunfo, y abrazándome me dijo:
ꟷ Estoy muy contenta porque le gané a mi papá, que para mí, es el mejor jugador de ajedrez del mundo.
Entonces le sonreí con cariño y tratando de demostrarle cierta incredulidad, le pregunté:
ꟷ ¿Cómo lo sabes? Si tú no conoces como juegan los otros papás del mundo.
Fue allí, cuando me sorprendió la respuesta de mi hija:
ꟷ Es que no me hace falta conocer a ninguno de ellos, porque tú eres el único papá que tengo en el mundo.
1/9/19
Partida contra la muerte
26/8/19
Recuerdos ajedrecísticos
Recuerdo que durante un buen tiempo de mi niñez, el ajedrez era el único pensamiento que llenaba mi mente por completo. Mis pulmones respiraban ajedrez y la verdadera expresión de mi ser se manifestaba cuando mis manos entraban en contacto con las piezas. En ese tiempo pensaba que estaba naturalmente dotado para el ajedrez y que había nacido para triunfar en los trebejos.
Un día que se había organizado una práctica amistosa de ajedrez infantil en las vacaciones de la escuela, estuve durante toda la tarde jugando entusiasmado. Tenía tal grado de concentración, que el resto del mundo había dejado de existir para mí, hasta que apareció de pronto mi madre llamándome imperativamente. Allí comprendí que la tarde había avanzado y hacía rato que debía haber regresado a mi casa como habíamos convenido.
Como me dio mucha rabia tener que abandonar en la mejor parte la partida que estaba jugando, hice como que no la había visto, y me mantuve sentado en la silla. Entonces, mi madre comenzó a caminar dirigiéndose hasta donde yo estaba jugando y pensé que seguramente me reprendería ante todos mis amigos.
— ¿No me viste ? Hace un rato largo que te estoy llamando —, me dijo con un son de reproche cuando llegó, pero ante mi sorpresa, noté que su rostro no mostraba signos de enojo.
— No mamá , estaba muy concentrado en la partida—, le mentí.
— Bueno, nada. Estaba muy preocupada porque no volviste a casa y te vine a buscar. Te quería avisar que me quedo un rato más charlando con una amiga de la escuela. ¿Entendiste?
— Sí, está bien mamá, ¿entonces puedo terminar de jugar la partida? — le pregunté, palpitando de antemano la respuesta.
— Sí, cuando termines nos vamos —, me dijo, mientras con su mano corría un mechón de pelo que colgaba sobre mi frente y me sonreía con cariño.
Cuando se dio vuelta volviendo sobre sus pasos, yo estaba tan feliz, que mi adversario me miró y me guiñó un ojo con franca complicidad, contento al ver que me quedaba a terminar el juego.
Para ser honesto, no recuerdo cuál fue el resultado final de esa partida, pero seguramente en esos días de mi niñez, mis pensamientos me estarían llevando hacia un mundo poblado con ansias de triunfos. Un mundo donde podía ser yo mismo, donde la verdadera expresión de mi ser se derramaba sobre un tablero de ajedrez. Un hermoso mundo infantil de un tiempo muy feliz, que junto a mi madre, ya hace rato se ha ido de mi vida, como se van las noches con sus sueños.
24/8/19
Una obra de arte
Hasta que finalmente llegó el tiempo del hermoso desenlace que planificaba su mente. Y entonces, el sacrificio de dama y torres lo condujo al remate de la partida, con un jaque mate mortal en una esquina del tablero, con su valeroso caballo y espigado alfil.
19/8/19
Todo comenzó con una partida de ajedrez
Los cuadros blancos los días, los cuadros negros las noches,
y ante el tablero de la vida, el caprichoso destino mueve las piezas.
Cuando
entré esa
noche al club de ajedrez, no había prácticamente nadie y ella
estaba sentada sola, esperando jugar en una de las mesas. Quizás no
importe
lo
mucho que me
maravilló
cuando la vi, sino las diversas asociaciones de ideas que me
atosigaron
desde ese mismo momento. La mirada de ella era una señal positiva
invitándome
a jugar. Cuando le
sonreí,
ella extendió su brazo ofreciéndole
la
silla, lo que me
permitió luego de sentarme,
disfrutar
del
placer visual de verla de frente.
Me quedé esperando y mientras nos mirábamos en silencio, me sentí juzgado favorablemente. Entonces, luego de sonreírme con simpatía, ella inició la partida con blancas. Allí tuve el presentimiento de que íbamos a hacer el amor. Pero mientras efectuaba los movimientos, pensaba que antes debía conversar, seducirla, besarla y acariciarla hasta el hartazgo.
Después de varias jugadas finalmente decidí iniciar el diálogo. Comenzamos a hablar mientras jugábamos sobre nuestras aficciones por el ajedrez y la coincidencia de nuestros gustos. En un momento dado de la partida noté que el corazón me latía más de la cuenta, y por tal motivo, aunque tenía mejor posición, le propuse tablas. Luego de mirarme sorprendida con sus hermosos ojos verdes, ella las aceptó con una sonrisa.
Entonces, la invité a caminar y cuando salimos del club a la calle, espontáneamente nos tomamos del brazo. A partir de allí hubo luna, abrazos, besos, veredas de baldosas flojas y perfume de hierbas en una esquina oscura. Luego en el departamento de ellla, hubo empanadas de carne regadas con un vino especial y finalmente el café caliente acompañado con copitas de licor. Esa noche concluyó en el dormitorio, donde consumamos el amor sobre una cama de sábanas revueltas.
Yo siempre recordaré con íntima satisfacción esa noche que comenzó nuestrro romance, luego de aquella partida de ajedrez. Sin embargo, lo más importante fue lo que pasó al otro día, luego de aquel descenlace amoroso. Al despertarnos muy felices, decidimos que a partir de allí, seguiríamos jugando juntos contra el caprichoso destino, en el tablero de ajedrez de nuestras vidas.
16/8/19
Errror fatal
La abuela que era una experta jugadora, poco a poco lo fue acorralando en el juego, hasta que finalmente su nieto cometió un error fatal, que llevaron a su rey a recibir rápidamente el jaque mate mortal.
ꟷ No te preocupes, te doy la revancha ꟷ, le dijo su abuela como forma de conformar a su compungido nieto.
ꟷ Será en otra oportunidad abuela, porque ahora tengo que ir al quirófano a realizar una operación ꟷ, le contestó su nieto.
Y cuando la abuela comenzó a guardar las piezas en el cajón, antes de retirarse de la habitación, el nieto le dijo sonriendo que esperaba no cometer un error tan grave que llevara a su paciente a la muerte igual que a su rey, y que finalmente terminara también como él en el cajón.
Despedida del rival
14/8/19
El genio de Aladino
El maestro pensó un buen rato y como todavía estaba afectado por la muerte de su esposa, le pidió que la resucite, porque había fallecido en un accidente aéreo acaecido unos meses atrás.
ꟷ Tu sabes que no se pueden modificar los hechos pasados que puedan afectar la realidad actual, por eso te pido que pienses en otro deseo ꟷ, le dijo Aladino sonriendo.
ꟷ Esta bien. Yo siempre ambicioné ser campeón mundial de ajedrez, de manera que te pido que me concedas la capacidad de predecir las variantes ventajosas que se me puedan presentar durante el juego, como forma de poder ganar todas las partidas ꟷ , le pidió el maestro de ajedrez.
Entonces Aladino luego de quedarse unos segundos pensativo le preguntó:
¿Cuál fue el avión en el que viajó tu mujer?
12/8/19
Ajedrez, sexo y alcohol
Al comenzar la exposición, luego de una breve introducción, el maestro les recomendó a los asistentes que para llegar a ser un buen jugador de ajedrez, era necesario no tener sexo, ni beber alcohol antes de las partidas. Se hizo un pequeño silencio y fue allí cuando uno ellos aprovechó para increparlo .
– Pero la otra noche cuando Ud. jugó la partida definitoria del torneo regional, lo vi salir del hotel alojamiento de la esquina para dirigirse al Club acompañado de una hermosa dama y justo antes de comenzar a disputar el juego, estuvo bebiendo con ella unas copas en la barra del bar.
– Efectivamente fue así –afirmó el maestro.
– Entonces, ¿por qué nos hace a nosotros esa recomendación?
– Sencillamente porque esos hechos fueron la causa que me hicieron perder aquella importante partida.
9/8/19
Flechazo de amor
No lo sabía con certeza, pero evidentemente tenía que ser un amor a primera vista, porque notaba como su sangre circulaba a gran velocidad por su cuerpo. Sin poderlo evitar, se sonrojó por primera vez después de muchos años, cuando ella acercó sus labios a su rostro para saludarlo con un beso.
¿Pero justo en este momento tenía que haberle pasado? ¡Se acababa de enamorar perdidamente como si fuera un adolescente, unos segundos antes de comenzar la partida que debía disputar con ella, en la que tenía que ganar si o si para clasificarse!
Respiró profundamente y como forma de disimular ese flechazo de amor que lo había atravesado, le tendió protocolarmente la mano con una sonrisa nerviosa. Y cuando ella inició la partida con las piezas blancas, al responderle con las negras, sentía como el corazón le latía raudamente en el pecho, mientras trataba inútilmente de concentrarse en el juego.















