15/12/23

Viejo libro de ajedrez

En el desván, encontré junto con otras antigüedades, un viejo libro de ajedrez. Entonces, imaginé que seguramente el libro soñaría que cuando lo volviesen a leer, podría hacer sentir nuevamente a los ajedrecistas, ese sublime placer que brindaba en aquel tiempo el juego de ajedrez. Ello lo reconfortaría de esa larga espera. Mientras leía algunos comentario de sus análisis escritos en la vieja notación algebraica, pensaba si en este mundo moderno de ajedrez informatizado, no sería vana e inocente su esperanza.




Reencuentro fugaz

Esa tarde nos reencontramos casualmente en el club de ajedrez donde nos habíamos conocido y como en aquel entonces nos sentamos en una mesa para jugar una partida. Después que me ganara, le propuse ir a mi departamento para jugar la revancha. Allí no llegamos a terminar el juego, porque repentinamente nos fuimos a la cama e hicimos el amor apasionadamente igual que en aquellos tiempos. Luego salimos a cenar y cuando finalmente ella me dijo que tenía que volver a su casa porque su pareja estaba por llegar de su viaje en avión, me quedé callado embargado por la pena. Al retornar a mi departamento me esperaban las piezas de ajedrez dispersas por el suelo, una cama deshecha y las sábanas aún impregnadas con su perfume.




Ensueño ajedrecístico

Cuando hizo su aparición en la sala donde se celebrarían las partidas del torneo mundial de ajedrez, el silencio fue roto por el murmullo de los espectadores al ver entrar al favorito. Saludó a la gente y se sentó en su lugar asignado con las piezas blancas en uno de los tableros que había frente al escenario. Era la hora de la verdad y debía estar sereno, porque había mucho en juego. 

Fue al encenderse las luces, cuando junto con las penumbras de la sala de juego, se diluyó el  ensueño ajedrecístico de ese hombre ajado y triste. Debía efectuar la limpieza del piso, porque comenzaba su nuevo día de trabajo.




Mi primer cuento de ajedrez

Un día apareció de la nada un pequeño juego de ajedrez en el sofá de nuestro living. Pensé que tendría virtudes mágicas, porque a partir de allí, mis padres dejaron de discutir y comenzaron a jugar amistosamente entre ellos. Pero en una tarde el juego de ajedrez desapareció tan misteriosamente como había aparecido. Entonces  imaginé que ello provocaría el derrumbe de mi familia. Mi padre comenzaría a beber y mi madre le pediría el divorcio. Y fue así como  empecé a escribir el primer cuento de ajedrez de mi vida.




El sentido común en el ajedrez ha muerto

Tras una larga y penosa enfermedad, el sentido común en el juego de ajedrez ha muerto. El desenlace era previsible debido al avance descontrolado de las partidas rápidas como el Bullet a un minuto por jugador o el Blitz a tres minutos, ya sea a finish, o con uno o dos segundos de recupero por jugada, las que han sido acogidas masivamente y con mucho éxito en las redes de Internet. 

El sentido común, con planteos razonados de juego ya no se encuentra entre nosotros, porque ha sido invadido por aperturas inverosímiles, variantes alocadas, el colgar de piezas y el ganar por "atraco" en muchas de las partidas. El funeral se ha desarrollado sobriamente, y en el ataúd reposan los restos sin vida del raciocinio lógico del juego de ajedrez. 

En este moderno mundo globalizado todo ha cambiado. Se prefieren las partidas de rápida resolución que son más divertidas, desechando las lentas, porque resultan tediosas en este impaciente mundo moderno. Con estas nuevas tendencias, las alternativas de perfección en el juego ya no importan tanto como antes, debido a la aparición de los programas de computadoras, y por ello, muchas veces se recurre a ellas para analizar los errores cometidos en las partidas.

Sentido común en el juego de ajedrez: ¡Descansa en paz!




14/12/23

Desencuentro ajedrecístico

El padre tomaba café en una mesa del bar cuando vio, a través del espejo del mostrador, entrar a su hijo. El joven llegó con el pelo empapado por la lluvia torrencial, tiritando y chapoteando. El hombre estaba seguro de que el muchacho ignoraba su parentesco.

El hijo se acercó y, con dedos crispados por el frío, le tocó suavemente el hombro. —Hola —dijo con voz entrecortada. Tras pedir al barman un café y el reloj de ajedrez, lo invitó a sentarse para jugar una partida, comentando apenas la inclemencia del tiempo. Él también estaba convencido de que su padre no sabía que era su hijo.

Como cada vez que se encontraban en aquel bar, el silencio se imponía entre las piezas. Ninguno encontraba las palabras; el secreto les anudaba la garganta y preferían disputar la partida con una pasión muda. Al terminar, el hijo se limitó a un escueto «adiós».

Antes de salir, el joven buscó en el reflejo del espejo el rostro abatido y barbudo de su padre, cuya frente surcada de arrugas permanecía fija en las piezas dispersas sobre el tablero. Al mismo tiempo, el padre divisaba la figura apesadumbrada de su hijo perdiéndose bajo la intensidad de la lluvia.










Finalista X Concurso de Cuentos breves. Embrujados.

Incluido en el libro: Secretos.

Creatividad Literaria. España. Diciembre 2025.

7/12/23

Jugador precavido

Está completamente convencido

que nació para ganar en el juego,

y su alma está llena de ansias y fuego

pero hoy siente a su espíritu cohibido.


Entonces piensa que aún no ha perdido

y que tiene que tomarse un sosiego,

por lo que para evitar todo apego

huir del club de ajedrez ha decidido.


Hoy no se halla bien para la porfía

y al no ser una noche placentera

piensa regresar el próximo día.


Una gran partida tal vez lo espera

para que envuelta en su sabiduría

una enorme alegría le confiera. 




Caissa

Dicen que Caissa es la diosa

que al ajedrez dio belleza,

pero a veces da tristeza

como una espina de rosa.

Es una pasión hermosa

que alumbra nuestro camino

con su designio divino,

y así el ajedrez mundano

convive con el humano,

compartiendo su destino. 




Ajedrez curativo

Si el amor te dejó heridas

el ajedrez para el alma,

es un bálsamo que calma

depresiones producidas.

Si las penas que no olvidas

te torturan cada día,

juega con mucha bravía

descargando tu amargura,

porque es una buena cura

para tu melancolía.




6/12/23

Escenario maravilloso

Sentía como que me había calzado los zapatos que me trasportaban por un escenario maravilloso que me causaba una gran excitación y placer estético, cuando de pronto percibí desde el living el murmullo de una conversación que me molestaba.

Por favor, ciérrame la puerta ꟷ, le supliqué a mi esposa, mientras acariciaba la hoja del libro de partidas inmortales de ajedrez que estaba trascribiendo en el tablero, pensando en ingresar en las nuevas combinaciones fascinantes que me describirían las páginas siguientes.




Consuelo del mar

Muy compungido arrojó el papel al mar bajo la tenue luz del sol que comenzaba a aparecer en el horizonte y luego de un breve tiempo, el oleaje se lo devolvió sobre la arena de la playa. Mientras las olas besaban dulcemente sus pies descalzos, observó como las aguas iban disolviendo lentamente los trazos de tinta sobre la blanca hoja de papel. Es que el mar luego de haber leído esa planilla de ajedrez de la partida que había disputado esa noche en el torneo de la villa marítima, trataba de consolarlo eliminando las evidencias de su derrota al colgar una pieza.





28/11/23

Vino a darme la revancha

 ꟷ Sabía que tarde o temprano ibas a venir a verme para darme la revancha, le dije muy emocionado al ver entrar a mi rival en el bar del club de ajedrez, después de enterarme del accidente.

Él me iba a responder, cuando de pronto escuché la voz del mozo.

ꟷ Disculpe que lo despierte señor, ¿le podría cobrar porque ya es la madrugada y tenemos que cerrar?

Le pagué la cuenta aún perturbado y al levantarme de la silla el mozo me indicó que me estaba olvidando de algo. Sobre la mesa relucía la planilla de ajedrez de la última partida que me había ganado.




24/11/23

Hacia el jaque mate

Un buen plan de juego aparece,

que sobre el tablero se ofrece.

Y mientras la partida fluye

su imaginación resplandece,

hasta que una idea confluye

y hacia el jaque mate acomete.




15/11/23

Análisis post mortem

Anoche he perdido la partida de ajedrez y ahora estoy entristecido, analizando en medio de la soledad su desarrollo con la computadora. Lamentablemente veo que por estar inseguro y temeroso, dejé pasar acuciado por el tiempo, hermosas combinaciones ganadoras. Pero ya no se puede volver atrás y solo me queda desplegar un manto de conformismo, pensando que todo esto me servirá de experiencia para la próxima partida.




14/11/23

El amor del rey y la dama.

Ella era una dama negra fría e indiferente, que se movía mansamente en el tablero y él un rey blanco apagado, protegido por el enroque. Pero aquella noche en la cama del hotel, al desatarse un violento ataque al enroque, la dama y el rey, emitiendo salvajes gemidos entraron en un desenfrenado amor pasional. A la mañana siguiente, la encargada de la limpieza encontró las piezas de ajedrez diseminadas entre las sábanas revueltas, y sobre el tablero, junto a restos de humedad de la dama, había algunas manchas blancas del amor del rey.



10/11/23

Jugada decisiva

Frente al tablero tengo un gran dilema

y mi inspiración no alcanza a ver la huella

que dilucide la jugada aquella,

que me lleve a resolver el problema.


La posición es compleja y extrema

hasta que mi dama como una estrella,

orienta a mi mente como luz bella

para hallar una buena estratagema.


Las variantes requieren su exigencia

y cuando el plan para ganar encuentro,

busco el movimiento con apetencia.


Entonces en mi dama me concentro,

y al ser su sacrificio la evidencia

lo hago con toda mi pasión de adentro.