16/4/22

Desánimo ajedrecístico

Hundido en el desánimo me encuentro

con el corazón inmerso en la pena,

la angustia en mi cuerpo desencadena

y un jaque doloroso llevo dentro.


Al iniciar el juego me concentro

y en la apertura hice bien mi faena,

pero al no tomar una senda buena

un final muy triste fue el epicentro.


Una esperanza surgió en un instante,

mas se esfumó carente de emoción

cuando comprendí que era un desatino.


Por eso, para seguir adelante,

no me queda en ajedrez otra opción

que mejorar este juego anodino.











Finalista IV Concurso de Sonetos. Así te lo cuento.

Publicado en el libro: Respuesta.

Concursos Literarios en Español. España. Enero 2020.


7/4/22

La muerte del peón

Con soltura el peón avanza dos pasos en el camino, y así comienza su lucha para llegar a su objetivo final. Encuentra muchos obstáculos en su marcha. Los poderosos lo atacan, y las amenazas se incrementan. Ágiles caballos buscan con astucia impedir su avance, y las torres junto a la dama y alfiles enemigos lo acosan. Por suerte, puede salir indemne ante todos los peligros, y finalmente alcanza triunfante la última línea del tablero. Y así victorioso obtiene por fin la recompensa buscada. ¡Con qué tesón luchó el peón para lograr su propia muerte!




4/4/22

El ajedrez

Desde que se conoció el ajedrez,

los jugadores gozaron de su belleza

como una divinidad del cielo.

Mas el hombre no lo inventó,

sino que lo descubrió en el universo

donde están todas las creaciones

como partidas en un gran trebejo.

Y quizás no haya sido en este universo

sino en uno de los múltiples universos.

¡Ajedrez: maravilloso y sublime,

que tan sólo un Dios pudo crearlo!







Publicado en el libro Inquietudes Literarias

Editorial Alsina. Buenos Aires. 2011.

26/3/22

El peón revoltoso

Era un peón de ajedrez muy revoltoso. Siempre cuestionó todo, y nunca se quedó tranquilo ni callado frente a nada. Tal era su rebeldía que comenzó a cuestionar a los reyes por burócratas y corruptos. Según él, las monarquías no deberían existir en el ajedrez, y armó un grupo revolucionario junto con otros peones descontentos y algunas otras piezas. Finalmente, derrocaron a los reyes luego de una larga lucha y establecieron la república sobre el tablero. Pero fueron benévolos con el rey y la reina, a quienes después de despojarlos de su embestidura, les perdonaron la vida. Poco después, el rey sobornó al peón revoltoso que había encabezado la revolución, para que le permitiera presentarse a él junto con la reina como candidatos a los comicios. Fue así, que mediante utópicas promesas electorales a las piezas, el rey y la reina fueron elegidos presidente y vice del tablero. Entonces, como compensación por su apoyo, el rey designó al peón rebelde como su primer ministro. Y ahora aquel ex peón revoltoso, envuelto en la misma burocracia y corrupción que había en la monarquía, se siente muy contento sirviendo sobre el tablero al rey y la reina en la república del ajedrez.



18/3/22

Ajedrecista fanático

Todos los días veía al anciano llegar y sentarse en un banco del parque, con un pequeño juego de ajedrez de cuero en sus manos, que a mí me gustaba muchísimo. El anciano era un fanático ajedrecista que se concentraba de tal forma en el tablero, que parecía sumergirse en él. Un día vi que el anciano había desaparecido y que el juego estaba solitario sobre el banco del parque. Entonces, imaginé con una sonrisa que el pequeño juego de ajedrez lo había absorbido. Tenía la alegre intención de apropiarme del juego y llevármelo a mi casa, junto con el anciano que estaba adentro. Por suerte pude reaccionar a tiempo de esos malos pensamientos, y salí corriendo a fin de alcanzar al anciano y devolverle el pequeño juego de ajedrez que había dejado olvidado.



 

17/3/22

La vida es un juego de ajedrez

Mientras me miro al espejo del baño al levantarme, se nota el mal sueño que he tenido. Todavía me retumban en la cabeza aquella frase que siempre me decía mi madre al despertarme cuando yo era chico: "Vamos... que la vida es un juego de ajedrez". Ella que es fanática del ajedrez y fue campeona femenina, siempre deseó fervientemente que la pasión de su vida se transfiera a mi vida.

Pero a medida que fui creciendo, aquello que al principio me parecía emocionante, se transformó en una especie de molesta actividad que complementa la rutina de mi vida: Por las mañanas, desayunar e ir a las clases del secundario, por las tardes almorzar y estudiar para la escuela, por las noches cenar e ir a jugar ajedrez al club y finalmente dormir.

Debo cumplir mi papel de buen hijo para mi madre y avanzar hasta la meta, que a meses de terminar el secundario no estoy convencido que sea el ajedrez. Es que mi madre cree que armó el tablero de mi vida a mi medida, y como un cobarde, no sé como decirle que yo no encajo en el mismo. Yo hubiese preferido una vida distinta, más tranquila y menos competitiva.

Ahora siento que mi madre me llama para desayunar. Entonces, en esta vida que para ella es un juego de ajedrez, comienzo a lavarme la cara rápidamente, para salir cuanto antes y no llegar tarde a la escuela.

 


 

16/3/22

Penuria ajedrecística

Al terminar un almuerzo de dos familias amigas en un departamento de la Ciudad, los dos padres, fanáticos del ajedrez, desean jugar de sobremesa una partida. Primero debieron esperar que todos terminaran de comer para usar la mesa y sentarse en alguna de las sillas desocupadas. Luego lograron ubicar el tablero de ajedrez con sus piezas en un rincón de la mesa con luz suficiente, desplazando los elementos dispersos que habían quedado del almuerzo. Pero después de instalarse, debieron soportar al jugar, el ruido de la televisión encendida a pocos metros, a sus esposas conversando alegremente mientras lavaban los platos y a sus hijos pequeños gritando mientras jugaban. Todo ello envuelto en el ruido de fondo del ladrido de los perros y la música estridente del departamento lindero.

 


1/3/22

La revancha

Al sumergirme en el placer de la escritura, en mi último cuento decidí que el personaje principal sea nada menos que el campeón mundial de ajedrez. En la trama, se me ocurrió que pierda sin atenuantes en la partida definitoria por el título, al no ver una combinación brillante, con sacrificio de dama y mate inevitable en tres jugadas. Pero ese triste desenlace, a pesar de pertenecer a la ficción, no cayó bien en algunos lectores fanáticos del campeón mundial, y ello me ha provocado algunos problemas. Me han hecho un petitorio para que escriba otro cuento, dándole la oportunidad de una revancha.






La soledad de la casa

En la soledad de la casa envuelta en el silencio, roto tan solo por el crepitar del fuego de la chimenea, el anciano trata de resolver un problema de mate en dos, de un libro que el médico le recomendó para ejercitar la memoria.

De pronto se detiene y alza un instante la vista. Acaba de oír la puerta de calle al abrirse y el tintinear de unas llaves. Es su esposa, que entra en la casa y se acerca lentamente a la chimenea, para extender y calentar allí sus rugosas manos. Luego se acerca y se sienta al lado del anciano, quien deja por un momento el problema de ajedrez .

Ella le comenta la frialdad con que la recibió su nuera en la visita a su casa, los regalos que les compró a sus nietos para verlos contentos, y que ellos le dijeron que cualquier día de estos pasarían a visitarlos. Es allí que de pronto aparece la gata, quien se acerca cariñosa para hacerles compañía. El anciano la acaricia durante un rato, antes que ella se vaya a dormir junto al fuego de la chimenea.

La anciana suspira mientras los observa y luego le dice con una triste sonrisa, que por la forma que se comportó su nuera, es seguro que sus nietos no vendrán a verlos, mientras se retira a su dormitorio para cambiarse y preparar la comida. Entonces, la soledad de la casa envuelta en silencio, se abalanza nuevamente sobre el anciano y el problema de ajedrez.

 


25/2/22

Vivificante tablero

Era una partida muy complicada y tuvo que sacar fuerzas de flaquezas para lograr safar de una red de mate que le tendió el enemigo. Por suerte, quedó luego en mejor posición, pero como esa lucha lo había dejado exhausto, con cierta alegría buscó recuperarse por un momento, cerrando plácidamente los ojos ante ese vivificante tablero. Fue allí cuando lo despertó su mujer muy enojada, para preguntarle si pensaba quedarse toda la mañana del domingo en la cama, o si se iba a levantar de una vez por todas, para ayudarla en las tareas domésticas. Entonces, se cubrió la cabeza con la almohada, para no seguir oyendo las recriminaciones de su esposa y cerró los ojos, tratando de abrirlos nuevamente ante aquel vivificante tablero de su sueño.

 


24/2/22

Sombra ajedrecística exitosa

Un día, cansada ya de ser la sombra de Garry Kasparov, decidió iniciar una nueva vida ajedrecística exitosa. Fue allí, cuando al reflejarse en el espejo, apareció la imagen de Magnus Carlsen, quien le brindó una sonrisa acogedora.

 


23/2/22

Pasión secreta

Me enamoré de ella desde el primer momento en que la vi. Fue en la fiesta de egresados como bachilleres en la escuela secundaria. Ya al cruzar nuestras miradas se produjo entre nosotros una instintiva y recíproca atracción, y entonces comenzamos a charlar sobre nuestro futuro.

Que ella detestara que me dedicara al juego de ajedrez, que era mi pasión, y que a mí no me gustara para nada seguir la carrera de arquitectura, no fue un obstáculo para iniciar nuestra relación amorosa. Ella soñaba en el futuro con ser Arquitecta y que su novio también lo fuera, y no era cuestión de defraudarla. Así que me anoté con ella en el curso del turno tarde en la Facultad de Arquitectura.

Pero ocurrió que poco a poco nos fuimos distanciando en los estudios, porque ella era una alumna aventajada que fue avanzando con las mejores notas, mientras que yo era un estudiante desganado, que solo pude aprobar raspando algunas materias y debí recursar la mayoría de ellas.

Lo que ella nunca supo es que por las noches, me dediqué en un club de ajedrez a desarrollar a escondidas mi verdadera pasión. Y aunque parezca mentira, lo bueno es que fui progresando y llegué a ser maestro al ganar varios torneos. Lo malo es que no sé que va a pasar ahora con nuestra relación. Esta tarde en la Facultad voy a tener que revelarle el secreto, y decirle que he decidido que mi futuro profesional no va a ser el de Arquitecto sino el de ajedrecista. Es que anoche me consagré con el título de campeón nacional de ajedrez.












Finalista IX Concurso de Cuentos breves. Amor, amor.

Incluido en el libro: Amor de ir y venir.

Creatividad Literaria. España. Octubre 2024.  

21/2/22

La partida pendiente

Apareció por sorpresa ante ella en el bar del club de ajedrez. Hacía muchísimo tiempo que él no venía por allí y ahora era un conocido profesional del mundo de la moda, codiciado por las mujeres. Al verlo, la volvió a conmover con su mirada seductora y su voz melodiosa. Con una sonrisa, él le propuso jugar la revancha pendiente a aquella partida amistosa que ella le había ganado. Luego había dado lugar a una noche de pasión, que ella nunca había podido olvidar.

¡Había pasado tanto tiempo! ¿Qué porción de su amor ahora le daría después de esa partida? Una mezcla de emociones la envolvió, y se mantuvo en silencio. En ese instante, pensó que él no la olvidaría si mantenía esa revancha perpetuamente pendiente. Entonces, sonriéndole, le contestó que quizás otro día porque ahora no podía, y se dirigió tristemente feliz a jugar su partida en el torneo femenino de ajedrez.

 



19/2/22

Aprovechar la inversión

Su mujer falleció al caerse el avión que la trasportaba de regreso de sus vacaciones con sus amigas. El maestro de ajedrez lamentó mucho ese accidente, porque ya le había abonado al sicario todo el monto solicitado para que la matara cuando llegara al aeropuerto, simulando un asalto.

El hombre se negó terminantemente a devolverle el dinero.

— ¿No tiene algún otro problema? ¿Un pariente? Piense en alguien a quien deteste, y cumplo con el encargo —, le dijo el sicario.

Y para aprovechar la inversión realizada, el maestro le dio el nombre de su rival ajedrecístico que lo tenía de hijo, y que siempre se burlaba de él al vencerlo en los torneos que participaban. 

 


 

18/2/22

Ajedrecista contento

Era un ajedrecista que por las noches jugaba en el club de ajedrez y aunque en la mayoría de las partidas perdía, siempre estaba contento. Tenía una alegría contagiosa que penetraba en el alma de sus adversarios y les arrancaba una sonrisa, o los hacía reír con jugadas disparatadas o comentarios jocosos. Sus rivales deseaban jugar con él partidas amistosas, porque si bien era un jugador débil, deslumbrados por esa simpatía que emanaba de su ser, les contagiaba su optimismo. Nadie imaginaba que ese ajedrecista contento cuando volvía a su casa, escondía la cabeza bajo la almohada y envuelto en la lamentable mediocridad de su juego, lloraba desconsoladamente por sus fracasos ajedrecísticos. Y después de esa reparadora descarga espiritual, retornaba nuevamente contento y rozagante a jugar al ajedrez a la noche siguiente.

 


15/2/22

El peón valiente

Un valiente peón avanza mientras el corazón le late,

buscando con mucha abnegación ser el héroe del combate.

Es una misión arriesgada con rivales en el camino,

y rodeado de amenazas trata de llegar a destino. 

Al fin logra salir indemne de una peligrosa estocada,

y trata de alcanzar orgulloso esa última línea ansiada.

Cuando en esa dura lucha al fin arriba al lugar con euforia,

el peón ofrenda su vida en pos de conseguir la victoria.



 

 

 

 

 

 


 

Finalista VII Concurso de Micropoemas.

Mirando hacia delante.

Incluido en el libro Alas de aire.

Creatividad Literaria. España. Febrero 2022.